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viernes, 26 de septiembre de 2008

Silencio, rubor

La retahíla de sucesos que desfilan por mi mente me atolondran. El paisaje sigue tomando color, por mucho que el frío se esfuerce en hacer las hojas caer. La primavera aparece bajo un manto de hielo, inesperada, a destiempo.

Desaparece el tercer hombre, pero esta vez no me importó, esta vez, desaparecí yo. Y el dolor ¿qué es el dolor? Aprendí que esperar no es la solución. El final, terminó, otro halo de promesas que jamás se cumplió ¿pero y qué? ¿era amor? Se alargó, proyectó y se perdió. Es ahora cuando el silencio no deja un regusto de amargor.

¿Y que hacer? No hay presión. El camino sólo se trazó. Nítido, iluminado, generoso en su extensión. No hay dudas, todas las señales indican en esta dirección, ahora el saber a dónde ir ha dejado de ser mi obsesión.

Pero no te equivoques, querido amigo, no es momento de hibernar, no.

Hay un rubor. Latente rubor, que se esconde tras mis pupilas, En tus andares se anudaron mis más inimaginables placeres. Inocentes placeres que engendran un rubor.

Rojo rubor, que titubea, que empaña los cristales y desaparece cuesta arriba entre los abedules. Hay un rubor que nace, hay un rubor...

sábado, 16 de agosto de 2008

Un respiro

El estrés y la vida en la ciudad han aceptado evaporarse de mi vida unos días. El insomnio y el calor decidieron quedarse con ella y no acompañarme a mi refugio al lado del mar. La presión, el griterio y las presiones también me han abandonado. Parece como si al atravesar el último segundo de la ciudad me hubiese deshecho de la burbuja que me envuelve allá, cargada de valores negativos.

No me resulto nada tedioso meterme en un coche y aguantar diez horas de viaje, a pleno día ya bajo el sol de agosto, nada de nada me importó, ni lo más mínimo. El calor fue un pequeño peaje que parece irrisorio al lado de la recompensa que me esperaba.

Y héme aquí, contemplando las olas, respirando salitre y humedad salpicado por la paz y la desaparición de los elementos opresivos de la ciudad.

No está la mirada censora que observa y critica el más minimo movimiento, no hay habladurías de vecinos ni comentarios hirientes. Aquí se respira libertad. El deseo que en la ciudad se ve imposible por las circunstancias, aquí se cumple sin más. El paso del querer al poder es tan pequeño que uno no acaba de acostumbrarse a vivir así. Y gozo cada segundo que estoy aquí y lo atesoro en el recuerdo para rescatarlo cuando de nuevo me halle en la ciudad con el estrés el insomnio y la calor.

martes, 3 de junio de 2008

La triste mirada

Apareciste despacio, sigiloso, como cada noche. Te sentaste en el lugar de siempre, en la misma postura, con los mismos gestos.

Hablabas y escuchabas. Preguntabas y eras preguntado, contestabas, contabas que pensabas, que era de ti, que pasaba por tu cabecita loca.

Tu mirada era diferente. Baja, entristecida.
En tu cara se leía, sin mucha dificultad, la pena, el hastío, el cansancio. Inmediatamente un sentimiento de compasión inundó a toda la gente que estábamos a tu alrededor.

-Dinos: ¿Por qué estás tan triste?- Dijimos al unísono el coro que te rodeábamos. El silencio estuvo al otro lado por un momento. -Me da mucha pena, he llorado- arrancaste a decir al cabo del tiempo -ha sido como si hubiese muerto un familiar-.

Un halo de misterio envolvía la escena. Ninguno de nosotros pudimos imaginar qué clase de pensamiento desfilaba por su mente, insistentemente, machacándole desde dentro, poco a poco.

-Nosotros te queremos, nosotros te necesitamos- dijimos de nuevo, todos a la vez.

Él permaneció callado esta vez. La luz desapareció. Las miradas se perdieron en la oscuridad. Ya no podíamos adivinar cuales eran las miradas, las expresiones. El tiempo pareció extenderse sin control, el silencio inundó la sala y se hacía eterno.

De repente rompiste el silencio. -Buenas noches, tengo que irme- y te perdiste entre la oscuridad dejándonos con el misterio de la tristeza de tus ojos.

sábado, 31 de mayo de 2008

La llamada


Es una tarde de primavera, primavera rara: el sol juega al escondite entre nube y nube. A ratos deslumbra, a ratos llueve.

El teléfono descansa sobre la mesa, parado, marcando las horas, lento. Cualquier sonido me hace desviar la mirada hasta la pantalla, confundiéndolo con la vibración. Al otro lado pendes tú, sumergido en tus asuntos, a este lado
yo, esperándote, deseando escucharte.

Trato de centrarme en una canción, en una lectura, en hablar con más gente, pero entre todo te cuelas tú, tú y tú. Las canciones hablan de ti, de tus miradas, de tu forma de hablar, de pensar, cualquier anécdota sobre ti, se antepone a cualquier cosa.

Pronto me distraigo, una lectura empieza a alejarte de mí. Me meto en el texto, atravieso la barrera del papel y soy otro, en otra historia, con otros sentimientos. Entonces algo empieza a moverse en el mundo real. Un sonido de carraca y las luces parpadean.

Es el teléfono y tu nombre en la pantalla

jueves, 24 de abril de 2008

porqué te vas

"Todas las promesas de mi amor se irán contigo

Me olvidaras, me olvidaras
Junto a la estación lloraré igual que un niño
Porque te vas, porque te vas"

Mi musa ha hablado: el tema de este post es "porqué te vas"

Así que he de escribir sobre las cosas que se van, que son muchas, en una vida que cambia constantemente.

No necesariamente tienen que ser cosas malas. Inconscientemente tendemos al pensar en este post que todas las despedidas son tristes, sin embargo, no tiene por que ser así. Hay cosas que cuando se van merecen una fiesta.

Como por ejemplo, la soledad, cuando se encuentra un amigo, un amor, o simplemente alguien con quien compartir algun pequeño momento.

Otras cosas que pueden irse sin dejar hueco son los gritos, los agobios, las discusiones, que afortunadamente se pueden dejar de lado, dejando paso a la paz, la tranquilidad y la armonía.

El silencio, que puede llenarse de melodías o de palabras bonitas, de discursos, de llamadas inesperadas

El hambre que puede ser saciado a través de las barritas de chocolate o las gominolas de cocacola

Los resfriados, que pueden ser superados, con cama, sopas calientes y medicamentos

La falta de inspiración, que puede ser llenada con frases recurrentes de Nat

Aqui dejo el post, saludos




sábado, 8 de marzo de 2008

¡Shhhh!

Había llegado el momento. Habían pasado muchos años juntos ya y era el momento de revelárselo. Estaba muy preparado.

El sabía que podía hacerlo, podía hablar en confianza, sin dobleces, sin tapujos. Podía hacerle partícipe del secreto.

Fue en el momento menos pensado y en el un lugar cualquiera. Lo contó todo, de la a a la z, desde alfa hasta a omega, pasando por gamma y ypsilon.

Durmió tranquilo pensando que su secreto reposaba en un lugar seguro.

Pasó poco tiempo cuando escuchó el eco de su voz en los labios de alguien cualquiera.

Enmudeció, palideció, y comprendió, que, una vez más, se había equivocado

"Quise despedirme más,
y sólo vi tu pañuelo
lejano irse.

Imposible.

Y un golpe de polvo vino
a cegarme, ahogarme, herirme.
Polvo desde entonces trago.

Imposible."

Miguel Hernández

sábado, 9 de febrero de 2008

No puede ser

***

-Tengo unas ganas terribles de ti- dije, casi sin pensar y por enésima vez, a sabiendas de que no era posible
-Yo a ti también, pero no puede ser- repetía la voz, desde la lejanía y proseguía -Ya buscaremos la manera de vernos, pero ya sabes que es complicado-

***

Así, de vez en cuando, la realidad se iba imponiendo a la ilusión. Le escuché entre sollozos cuando hablamos después de vernos por última vez. Parecía que el 'no puede ser' iba en serio, pero volvimos al mismo punto. Había esperanza.

***

-No me importa esperar, si va a ser por ti, quiero estar contigo, contigo y con nadie más, solo con uno: contigo- le repetía entre conversación y conversación- le dejé ver que iba en serio y que iba a por él. A veces me paraba los pies, otras veces me dejaba entra hasta dentro. Yo tampoco sabía qué esperar. Lo único que tenía claro es que quería aquello, a aquel cuelgue, a aquel amigo especial.
***

Tiré de el. Alargamos un poco más el tiempo. La voz seguía ahí, pero a la vez se iba alejando. Yo también me alejaba poco a poco de él, sin querer alejarme. A veces parecía que había futuro, que todo era como al principio. Despegaba los pies del suelo e imaginaba lo imposible por continuar. Otras la realidad se imponía con todo su peso y me hacía bajar de las nubes. Luchaban mis sueños locos con su madurez cuerda.

Se me va,
como el agua que se escurre de mis manos,
se me va.
Como el aire que no puedes sujetarlo,
como el tiempo que implacable va pasando,
como el humo tu cariño se me va.
Se me va, y no puedo ya luchar por retenerlo.

Este amor que en realidad se ha ido muriendo
y por eso de mis manos se me va.


***

El final se preveía como una visita al dentista, tenía que llegar, pero nadie quería que llegase. Era inevitable.
Costaba imaginar que la próxima vez no llegaría nunca, que mañana la voz no estuviese al otro lado.

La incertidumbre se rompió
-Cada vez vamos a tener más ganas de vernos y no podrá ser posible-
me dijo -Y además te diré algo que jamás nos dijimos: te quiero- hubo un leve silencio -pero no sé si estoy enamorado de ti-
-Yo también te quiero- contesté. Comprendí que, definitivamente, no podía ser, y entonces, en aquel momento, el de los sollozos era yo.

-Quizás algún día
podamos ser amigos- dijo la voz desde el otro lado de la linea. -Quizás, seguro que sí. Yo también lo espero- Dije, dejándome llevar por el momento.
-Cuídate- Me dijo, para finalizar
-Tu también- contesté
-Adiós-
-Adiós...-

Los pitidos anunciaban que la llamada había finalizado. Y anunciaban también, que aquello, de verdad, había acabado.

Ahora queda el recuerdo, pero por otro lado están el presente y el mañana

¿Dónde irán?,
esos días de alegrías que pasamos,
¿dónde irán? ¿Dónde irán?,
esas miles de caricias que inventamos,
¿dónde irán? Yo no lo sé.
En la vida nunca hay nada para siempre,
ahora lo sé.
Pero fue tan bonito así quererte que ahora
me cuesta perder.

***

domingo, 16 de diciembre de 2007

Pon tu mano

He aquí una de las canciones de mi infancia, de cuando iba a misa, tomaba comunión y rezaba. Hoy me vino a la mente, y analizándola no necesariamente tiene que ser algo relacionado con la iglesia, sino con la confianza :

  1. Pon tu mano en la mano de aquel que te da la mano.
    Pon tu mano en la mano de aquel que te dice ven.
    El será tu amigo para la eternidad.
    Pon tu mano en la mano de aquel que te dice ven.
  2. Pon tus ojos en los ojos de aquel que te está mirando.
    Pon tus ojos en los ojos de aquel que te dice ven.
    El será tu amigo para la eternidad.
    pon tus ojos en los ojos de aquel que te dice ven.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Nadie me lee

y por lo tanto aprovecho para decir todas esas palabras que jamás me atrevería a decir en público:

Testículo, esquizofrenia, biocenosis, onomatopeya, ecce-homo, centro bibliográfico, ijnorancia con jota, reaggeton, fascistizoide y alsaciano

miércoles, 17 de octubre de 2007

Confiar

Eso me falta, confianza en mí, en la gente, en el mundo. No se puede dar lo que no se puede tener ni tampoco recibir y no se puede comenzar por otro lugar que por el principio. Así que comencemos por confiar.

viernes, 14 de septiembre de 2007

El telonero

Fui invitado a la actuación
Como la estrella de la función
Y dije que no que me daba miedo
Que el director me pillaba lejos

Pero el papel me absorbió
Me creí el primero
El único el auténtico

El público aplaudía
Yo sonreía
Sentía la ovación
Que era para mí

Pero solo era el telonero
El aperitivo
El tentempié antes del gran pastel

Entonces me hundí,
Sentí el suelo con los pies
Y pensé

Solo ha sido uno más
Habrá más
El mundo no acaba aquí

jueves, 30 de agosto de 2007

Una conversación cualquiera

Pasajero: pff
Pasajero: a mi lo que me importa es el amor
Pasajero: lo demás
Pasajero: psé, vale
Pasajero: lo que sea
BenGrimm: perdona un momento
Pasajero: ok
BenGrimm: ya estoy de vuelta
Pasajero: bien
Pasajero: pues lo que te decía
BenGrimm: es que estoy un poquito resfriado y tenia que descongestionar un poco, jejeje
Pasajero: estos cambios de tiempo
Pasajero: que el amor lo mueve todo
BenGrimm: tu lo has dicho
Pasajero: por uno mismo y por los demás
BenGrimm: también hace muuuuucho daño, ein?
Pasajero: y que lo digas!
Pasajero: pero bueno, te tienes que quedar con lo bueno
Pasajero: lo malo se va borrando con el tiempo
BenGrimm: cuesta, pero si... se va olvidando
Pasajero: tu, en la altura de la vida en la que estas
Pasajero: que opinas del amor
Pasajero: de las relaciones fijas
BenGrimm: aghh... es complicado
BenGrimm: yo siempre he sido partidario de las relaciones fijas
BenGrimm: creo que me enamoro muy pronto
BenGrimm: y con demasiada fuerza
BenGrimm: así me llevo los palos que me llevo
Pasajero: no podía estar más de acuerdo
Pasajero: me pregunto como el otro es capaz de olvidar tan fácilmente
BenGrimm: crees que olvida?
Pasajero: si
BenGrimm: no siempre
BenGrimm: y eso creo que duele mas
Pasajero: que el otro no olvide?
BenGrimm: sip
Pasajero: yo creo que si
BenGrimm: si te da un palo... al menos que después te deje en paz
BenGrimm: que te olvide
BenGrimm: creo que es lo mejor
Pasajero: pues si

jueves, 21 de junio de 2007

Frío

Con unsentimiento de acero
Un abrazo cuadriculado
El contador de suspiros a cero
Y con lágrimas de aceite usado

sábado, 21 de abril de 2007

Mario se va

Rescato un par de textos, uno de ellos inconcluso. Se aceptan continuaciones, saludos.
Fechados en julio de 2005

Mario paseaba entre la adolsecente multitud. Su cabeza estaba vacía, sus sentimientos y aspiraciones no existian: era indolente a todo.
Caminaba golpeando de codo en espalda de las gentes del lugar, inmersos en su propio yo, en su mundo, en sus cosas, en todo auquello que existe sin sobrepasar la frontera que es su propia nariz.
El alcohol estaba en todo, la luna era el sol y todos se enmascaraban bajo personajes deshinibidos y sin complejos, que ellos mismos habían construido.
Mario no quiso enmascararse, se alejó de la muchedumbre, vió a la dama de blanco, se aferró a ella, tomó su último taxi decidió irse a la nada.
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Nico era un escritor frustrado. Le encantaba escribir, escribir y escribir, pero nunca había hecho nada que llamase la atención.
Alguna vez hizo algún escrito que mereció el elogio de sus profesores en la infancia

miércoles, 21 de marzo de 2007

Sobre el vacío existencial (I)

La cama sigue deshecha
El teléfono no ha sonado
Ropa arrugada en todos lados
Con olor a tabaco rancio, pasado

Un pañuelo de lágrimas empapado
Un objeto digno de ser conservado
Cinco años de desvarío
Un momento para pensar

¿Qué he hecho? ¡Dios mío!
Nada.
La nada
El absoluto absurdo
Comenzar torcido para volver al punto de partida
El tiempo no se detuvo para esperarme

Condescendencia
Consuelo
Sentimiento de culpa
De vacio

Nada sigue en su sitio
Nada sigue su curso
No hay curso
No hay destino

La inmensidad del todo
Maraña de caminos
Estoy otra vez perdido
Y me estoy quedando solo
 
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